La tradición de Santa María Magdalena: la imagen que decidió quedarse en Yancuitlalpan
En La Magdalena Yancuitlalpan, municipio de Tochimilco, Puebla, existen historias que durante generaciones han pasado de abuelos a padres y de padres a hijos. Algunas hablan del agua, otras del origen del pueblo y otras están estrechamente relacionadas con la figura de Santa María Magdalena, patrona de la comunidad.
Una de las tradiciones orales más conocidas cuenta una historia peculiar: la imagen de Santa María Magdalena llegó al lugar y, de alguna manera, fue ella quien decidió quedarse allí.
Según el relato transmitido por los habitantes, en tiempos antiguos algunas personas transportaban la imagen de Santa María Magdalena hacia otro lugar. Durante el camino hicieron una parada en lo que hoy es Yancuitlalpan.
Al momento de continuar su recorrido ocurrió algo inesperado.
La imagen comenzó a hacerse cada vez más pesada.
Los hombres que la transportaban intentaron levantarla para continuar el camino, pero no pudieron. Por más que lo intentaban, la imagen parecía imposible de mover.
Para quienes presenciaron aquello, aquello no era simplemente una dificultad física. La interpretación que comenzó a transmitirse de generación en generación fue que Santa María Magdalena quería quedarse en aquel lugar.
La imagen permaneció entonces en Yancuitlalpan.
Con el paso del tiempo, aquella historia se convirtió en parte de la memoria de la comunidad y ayudó a explicar, desde la tradición popular, la presencia de Santa María Magdalena en el pueblo.
La frase que resume esta creencia es sencilla:
“Aquí le gusta.”
Es decir, la santa había encontrado en ese lugar el sitio donde quería permanecer.
Una historia que va más allá de la imagen
El relato adquiere mayor significado cuando se observa dentro de las demás tradiciones de Yancuitlalpan.
En las narraciones recopiladas entre habitantes de la comunidad también aparece una fuerte relación entre el agua, la iglesia y el origen del pueblo. Algunas historias transmitidas por los mayores cuentan que los primeros habitantes buscaron agua antes de establecerse y que este elemento estuvo relacionado con la elección del lugar donde se formó el asentamiento.
De esta manera, las tradiciones de la comunidad relacionan varios elementos: el agua, la iglesia, la imagen de Santa María Magdalena y el lugar donde finalmente se establecieron sus habitantes.
No se trata necesariamente de una explicación histórica en el sentido documental. Es, sobre todo, una manera en que la comunidad ha conservado y explicado su propio pasado.
La memoria de los abuelos
Lo más interesante de estas historias es que no aparecen únicamente como leyendas aisladas.
Investigaciones realizadas en La Magdalena Yancuitlalpan recopilaron narraciones de niños de la comunidad que explicaban historias que habían escuchado de sus abuelos, padres y tíos.
Eso permite observar cómo la memoria de una comunidad puede mantenerse viva incluso cuando las generaciones cambian.
Un abuelo cuenta una historia a sus hijos. Ellos la cuentan posteriormente a sus propios hijos y, con el paso de los años, la historia continúa formando parte de la identidad del pueblo.
Puede cambiar algún detalle dependiendo de quién la cuente, pero permanece la idea fundamental: Santa María Magdalena llegó a Yancuitlalpan y, según la tradición, decidió quedarse.
Una tradición que todavía forma parte de Yancuitlalpan
Santa María Magdalena no es solamente un personaje de una antigua narración. Su presencia continúa teniendo un papel importante en la vida religiosa y cultural de la comunidad.
Cada año, alrededor de su festividad, las tradiciones religiosas reúnen a los habitantes y mantienen vivas prácticas que también forman parte de la identidad cultural de Yancuitlalpan.
Por eso, cuando se escucha la historia de aquella imagen que se volvió demasiado pesada para continuar el camino, no solamente se está escuchando una leyenda.
Se está escuchando una parte de la memoria colectiva de La Magdalena Yancuitlalpan.
Una historia que probablemente comenzó hace muchas generaciones y que ha llegado hasta nuestros días gracias a quienes la siguieron contando.
Y quizá por eso, cuando alguien pregunta por qué Santa María Magdalena permaneció precisamente allí, la respuesta que conserva la tradición es tan sencilla como misteriosa:
Porque allí quería quedarse.Si quieres, también puedo hacerte una versión más misteriosa y atrapante, estilo historia para Facebook, empezando con un gancho como: “Dicen que hace muchos años ocurrió algo que nadie pudo explicar…”.
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