Así contaron los niños la historia de La Magdalena Yancuitlalpan

Estracto del libro "Encuentro de miradas" publicada por la SEP

Así contaron los niños la historia de La Magdalena Yancuitlalpan

En La Magdalena Yancuitlalpan existe una memoria que durante generaciones se transmitió principalmente de boca de los abuelos, los padres y los tíos.

A finales de la década de 1990, un grupo de niños de la comunidad comenzó a recopilar esas historias. Las escucharon en sus casas, las grabaron, las escribieron y después las compartieron en la escuela.

No eran historias escritas por un historiador. Eran las historias tal como los niños las habían escuchado de sus mayores y como ellos mismos las entendían y las contaban.

La investigadora Rossana Podestá documentó este trabajo en Encuentro de miradas. Los propios niños decidieron ordenar sus historias “de antes para acá” y colocaron en su lista los volcanes o el diluvio, la fundación, La Llorona, las brujas, el ojo de agua, la Revolución, el túnel, el Cerro Viejo, el diablo, el Cerro del Chiquihuite y La Malinche. Cuando les preguntaron quiénes contaban mejor estas historias, respondieron: “los abuelitos”.

A continuación, estas son las principales narraciones, respetando en lo posible las palabras y la forma en que fueron contadas.


1. El diluvio y los xantilti

Catalina Mondragón

Esta historia fue contada por Catalina Mondragón, quien comenzó diciendo:

“Dice mi abuelita que empezó a llover como cuarenta días y cuarenta noches…”

Según lo que Catalina había escuchado de su abuelita, durante aquella gran lluvia casi todos murieron.

Algunos lograron irse hacia el Pico de Orizaba porque, según la historia, “el Popocatepetl se hundió”.

Cuando finalmente terminó la lluvia y el agua comenzó a bajar, aquellos antiguos habitantes se convirtieron en changos y animales.

Catalina los describe así:

“eran como monos.. les decían xantilti..”

Dice también que se vestían con la piel de los animales, comían carne y que ellos habían inventado el fuego.

Y finalmente explica quiénes eran:

“xantilti son los viejos antiguos que vivieron aquí.. así nombramos lo viejos tiempos.”

Así lo contó Catalina, repitiendo una historia que había recibido de su abuelita. (La Magdalena Yancuitlalpan)


2. La llegada de Santa María Magdalena

Niño sin nombre identificado

Otra de las historias cuenta cómo Santa María Magdalena llegó al lugar donde actualmente se encuentra el pueblo.

El niño comienza contando que Santa María Magdalena vivía en Huexocoapa y que iban a celebrar su fiesta el 22 de julio.

Pero entonces ocurrió un problema:

“el rico se enojó y que los corre.”

Los habitantes tuvieron que salir de aquel lugar.

Primero llegaron a un sitio llamado Huepalcalo y después bajaron hacia Tochimilco.

Allí fueron a ver al presidente para pedirle un lugar donde pudieran sembrar.

Según el relato, el presidente les dio precisamente el lugar:

“a donde estamos viviendo.”

Después aparece nuevamente el hombre rico. La historia dice que intentaron regresar a la patrona, pero ya no pudieron porque la imagen se había vuelto pesada.

Mientras tanto, al rico le ocurrió algo extraño:

“el rico ya se había pegado la copa de oro en su boca”

Ya no podían quitarle la copa.

Entonces la patrona no quiso regresar y permaneció en el nuevo lugar.

El niño termina explicando algo muy importante sobre la fundación:

“los antepasados primero lo tenían que buscar el agua.”

Después de encontrarla:

“lo construyeron el templo”

También menciona un lugar llamado El Canorno, donde obtenían la cal utilizada para construirlo. (La Magdalena Yancuitlalpan)

Así lo contó el niño, relacionando directamente la llegada de la patrona, el agua y la construcción del templo con el origen de la comunidad.


3. El agua y el origen del pueblo

Ademía Flores Morales

En otra narración aparece nuevamente el agua.

Ademía Flores Morales cuenta una historia relacionada con un hombre rico y con la fiesta de la patrona.

Después del conflicto, el hombre pidió agua y ocurrió algo extraño con el vaso.

La historia termina relacionando ese acontecimiento con los primeros habitantes y con la búsqueda de agua.

Los antepasados encontraron un lugar donde había agua y comenzaron a excavar.

Dentro de estas narraciones, el agua no aparece simplemente como algo necesario para vivir.

Es parte de la historia de cómo nació el pueblo.

La propia investigación de Podestá observa que en Yancuitlalpan el agua está relacionada con la ubicación de la iglesia y con la fundación del pueblo. 

Así lo contaron los niños: primero había que encontrar el agua y después construir el templo.


4. Cuando Santa María Magdalena decidió quedarse

Caritina Díaz Alonso

Caritina Díaz Alonso también participó en las narraciones relacionadas con Santa María Magdalena.

Su versión forma parte de ese conjunto de historias en las que la imagen de la patrona llega a un lugar y termina permaneciendo allí.

La lluvia, el agua y el lugar donde finalmente queda la imagen aparecen relacionados con la existencia posterior de la iglesia y del pueblo.

Para los niños, la imagen no era simplemente trasladada por las personas.

Dentro de estas historias, la propia patrona parecía decidir dónde quería quedarse.

Por eso, una de las ideas que se repiten en las narraciones de Yancuitlalpan es que el lugar elegido debía tener agua.

Así lo contaron los niños y así lo habían aprendido de las personas mayores de la comunidad. 


5. El león que había en Yancuitlalpan

Miguel González, sexto grado, 12 años

Miguel González, de sexto grado y 12 años, contó una historia diferente.

Miguel comenzó describiendo cómo imaginaba a La Magdalena de muchos años atrás:

“habia muchos arboles estaba lleno de pasto, flores no habia lus electrica”

También decía que las casas eran de pasto y paja.

Pero entre todos los animales había uno que causaba miedo:

un león.

Según Miguel, era el único animal salvaje que existía en la comunidad y la gente tenía miedo de salir de sus casas.

Hasta que un día:

“la gente se reunio para acabar con el leon”

Los habitantes fueron preparados con:

“palos piedras y machetes”

Llegaron al lugar donde estaba el animal, pelearon con él y finalmente lo mataron.

Miguel continúa recordando un Yancuitlalpan donde había muchos animales:

“el lobo, coyote, serpientes, venados, toros y otros”

También habla de un bosque muy grande.

Con el paso del tiempo llegaron personas de otros pueblos. La comunidad comenzó a crecer, se fueron tumbando árboles y matando animales.

Al principio:

“no abian carreteras solo veredas”

Después llegó la carretera y el pueblo cambió.

Miguel también recuerda los cultivos de la comunidad y menciona maíz, frijol, habas, chícharo, alegría, alelí y flor de muerto.

Y cuando habla del volcán dice:

“el volcan Popocatepetl tiene otro nombre que es Gregorio”

Finalmente observa que ya no había tantos animales porque:

“el ombre los a matado.”

Así lo contó Miguel González, mezclando recuerdos del paisaje antiguo, animales, agricultura y las transformaciones que había experimentado la comunidad. (La Magdalena Yancuitlalpan)


6. Las brujas

Los niños también hablaron de las brujas.

Ellos mismos colocaron esta historia después de La Llorona dentro de su orden de narraciones.

La investigadora explica que el mundo narrativo de los niños de Yancuitlalpan era muy amplio y que entre los temas que destacaban estaban las brujas, La Llorona y el diablo. 

Las historias sobrenaturales estaban relacionadas con lugares, personas y acontecimientos que los niños conocían de su propia comunidad.

En una conversación registrada durante el trabajo, los niños hablaron también del “mal aire”.

Cuando se les preguntó quién limpiaba a las personas que lo sufrían, respondieron:

“nuestras mamas y abuelitas con yerbas”

Y mencionaron plantas como el pirul, la ruda y el zapote blanco.

Cuando se preguntó si había brujos en la comunidad, los niños respondieron:

“si son brujos”

Así lo contaron los niños, vinculando las historias de brujas con los conocimientos y prácticas que aprendían dentro de sus familias. 


7. La Llorona

Sin nombre identificado en el fragmento consultado

La Llorona fue otra de las historias que los niños consideraban parte de la memoria de Yancuitlalpan.

Ellos mismos la colocaron después de la historia de la fundación y antes de las brujas.

La importancia de esta historia no está solamente en el personaje de La Llorona.

También muestra que los niños consideraban las historias de aparecidos, almas y otros seres sobrenaturales como parte de los conocimientos que circulaban dentro de la comunidad.

La investigación señala que el mundo narrativo infantil incluía mitos, leyendas, aparecidos, duendes, brujas y almas en pena. 

Así la contaron los niños, como una historia recibida de los mayores.

En el fragmento de la obra que pude verificar no aparece una versión completa con el nombre del niño que la narró, por lo que no se le atribuye a una persona específica.


8. El ojo de agua

Narraciones de varios niños

El ojo de agua ocupa un lugar especial dentro de estas historias.

No solamente era un relato.

El agua aparece repetidamente en las explicaciones que los niños daban sobre el origen de Yancuitlalpan.

Los antepasados buscaban agua.

Encontraban agua.

Y después de encontrarla comenzaban a construir.

Por eso el agua aparece relacionada con la iglesia, con la fundación y con la vida del pueblo.

Los niños también describían lugares donde nacía el agua y hablaban de los elementos que rodeaban esos sitios.

Así lo contaron ellos: el agua era una de las primeras cosas que había que encontrar para poder establecerse en aquel lugar. 


9. La Revolución

Sin nombre identificado en el fragmento consultado

La Revolución también formaba parte de las historias que los niños habían escuchado.

Ellos la colocaron después del ojo de agua y antes del túnel.

Esto es importante porque demuestra que su memoria no estaba formada solamente por leyendas.

También incluía acontecimientos históricos transmitidos dentro de las familias.

En su propia clasificación, los niños colocaron:

“el ojo de agua, la revolución, el tunel”.

Así lo contaron los niños y así decidieron ordenar las historias. 


10. El túnel

Sin nombre identificado en el fragmento consultado

Después de la Revolución aparecía el túnel.

Era otra de las historias que los niños consideraban parte de la memoria de su pueblo.

Los relatos de Yancuitlalpan estaban estrechamente relacionados con el territorio.

No hablaban solamente de personas.

También hablaban de cerros, agua, túneles, caminos, volcanes y lugares específicos.

Por eso el túnel formaba parte de ese mapa de historias que los niños habían aprendido de sus mayores.

Así lo contaron los niños y así lo colocaron dentro de su propia secuencia de historias. 


11. El Cerro Viejo

Sin nombre identificado en el fragmento consultado

El Cerro Viejo aparece inmediatamente después del túnel.

Los niños lo incluyeron entre las historias que debían ser contadas para explicar el pasado de Yancuitlalpan.

Al igual que ocurre con el Cerro del Chiquihuite y otros lugares mencionados por ellos, el territorio adquiere una dimensión narrativa.

El cerro no es solamente un accidente geográfico.

Dentro de la memoria oral, el lugar también guarda historias.

Así lo contaron los niños, colocándolo dentro de la secuencia que ellos mismos organizaron “de antes para acá”. 


12. La leyenda del diablo

Sin nombre identificado en el fragmento consultado

Después del Cerro Viejo aparece la leyenda del diablo.

El diablo, junto con las brujas y La Llorona, es uno de los temas sobrenaturales que más destacan dentro del mundo narrativo que Podestá documentó entre los niños de Yancuitlalpan. 

Estas historias convivían con otras narraciones sobre el pueblo, los cerros, el agua, el volcán y la iglesia.

Así lo contaron los niños, como parte de un mundo donde los lugares conocidos también podían estar relacionados con acontecimientos extraordinarios.


13. El Cerro del Chiquihuite

Sin nombre identificado en el fragmento consultado

El Cerro del Chiquihuite fue colocado por los niños después de la leyenda del diablo.

Su inclusión vuelve a demostrar la importancia del territorio en la memoria oral de Yancuitlalpan.

Los niños no separaban completamente la historia de los lugares donde vivían.

Los cerros, el agua, el volcán y otros sitios formaban parte de las historias que conocían.

Así lo contaron ellos y así decidieron conservarlo dentro de su lista de narraciones. 


14. La Malinche

Sin nombre identificado en el fragmento consultado

La última historia de la lista infantil fue La Malinche.

Los niños la colocaron al final de su recorrido:

los volcanes o el diluvio, la fundación, La Llorona, las brujas, el ojo de agua, la Revolución, el túnel, el Cerro Viejo, el diablo, el Cerro del Chiquihuite y La Malinche. 

No se trata solamente de una lista elaborada por un investigador.

Fueron los propios niños quienes decidieron cómo presentar sus narraciones.

Ellos querían contarlas:

“De antes para acá.”


Las voces de los niños

Lo más valioso de estas historias es que podemos conocerlas desde la voz de quienes las aprendieron dentro de la propia comunidad.

Los niños explicaron que los cuentos existían desde tiempos muy antiguos. Cuando les preguntaron desde cuándo existían, respondieron de distintas maneras: “desde que existió el mundo”, “desde que aparecimos nosotros los seres humanos” y también dijeron:

“los cuentos se hacen por lo que pasó”.

Y cuando les preguntaron quiénes los contaban mejor, la respuesta fue:

“los abuelitos”. 

Eso es precisamente lo que hace especial este registro.

No estamos ante una versión moderna escrita muchos años después.

Estamos ante las palabras de niños que, en la década de 1990, escucharon a sus familiares, preguntaron, grabaron, escribieron y volvieron a contar aquello que formaba parte de la memoria de La Magdalena Yancuitlalpan.

Por eso, cuando se habla de estas historias, lo correcto es decir:

“Así lo contaron los niños de La Magdalena Yancuitlalpan.”

Son relatos de tradición oral, memoria familiar y conocimiento comunitario. No todos pueden comprobarse como acontecimientos históricos, pero todos forman parte del registro de cómo una generación de niños entendía y explicaba el pasado de su pueblo.

La fuente principal es Encuentro de miradas, de Rossana Podestá Siri, y la transcripción local de “La historia del pueblo según los niños (en el año 1997)”. La investigación confirma además que el proyecto reunió narraciones aprendidas de abuelos, padres y tíos y que los propios niños participaron como autores. (Dirección General de Educación Indígena)

El Señor del Pueblo: la imagen que también decidió quedarse en Yancuitlalpan (La historia paralela)


El Señor del Pueblo: la imagen que también decidió quedarse en Yancuitlalpan
En La Magdalena Yancuitlalpan existe una tradición que guarda una curiosa semejanza con la historia de Santa María Magdalena.
Además de su patrona, la comunidad venera al Señor del Pueblo, una imagen de Cristo que, según la tradición oral, llegó a Yancuitlalpan de una manera que los habitantes recuerdan como extraordinaria.
La historia ha sido transmitida principalmente por las personas mayores de la comunidad y cuenta que, hace muchos años, un grupo de hombres transportaba la imagen del Señor del Pueblo desde la ciudad de Puebla hacia una parroquia de la diócesis de Cuernavaca.
Durante el viaje pasaron por Yancuitlalpan.
Al llegar la noche, decidieron detenerse para descansar.
Lo que ocurrió a la mañana siguiente es lo que convirtió aquel viaje en una de las tradiciones más importantes de la comunidad.
La imagen ya no quiso continuar
Cuando los hombres intentaron levantar nuevamente la imagen para continuar el camino, descubrieron que ya no podían moverla.
La imagen se había vuelto demasiado pesada.
Intentaron llevarla consigo, pero fue imposible.
La noticia comenzó a extenderse entre los habitantes de Yancuitlalpan y, según la tradición, la gente decidió que el Cristo debía permanecer allí.
Los habitantes le tomaron especial aprecio y finalmente decidieron entronizarlo en su templo y convertirlo en el segundo patrón de la comunidad. Esta versión de la historia fue relatada por el sacerdote Miguel Campos Robles, párroco de Tochimilco, apoyándose en la tradición oral transmitida por las personas mayores.
Desde entonces, la imagen es conocida como el Señor del Pueblo.

La tradición de Santa María Magdalena: la imagen que decidió quedarse en Yancuitlalpan


La tradición de Santa María Magdalena: la imagen que decidió quedarse en Yancuitlalpan

En La Magdalena Yancuitlalpan, municipio de Tochimilco, Puebla, existen historias que durante generaciones han pasado de abuelos a padres y de padres a hijos. Algunas hablan del agua, otras del origen del pueblo y otras están estrechamente relacionadas con la figura de Santa María Magdalena, patrona de la comunidad.

Una de las tradiciones orales más conocidas cuenta una historia peculiar: la imagen de Santa María Magdalena llegó al lugar y, de alguna manera, fue ella quien decidió quedarse allí.

Según el relato transmitido por los habitantes, en tiempos antiguos algunas personas transportaban la imagen de Santa María Magdalena hacia otro lugar. Durante el camino hicieron una parada en lo que hoy es Yancuitlalpan.

Al momento de continuar su recorrido ocurrió algo inesperado.

La imagen comenzó a hacerse cada vez más pesada.

Los hombres que la transportaban intentaron levantarla para continuar el camino, pero no pudieron. Por más que lo intentaban, la imagen parecía imposible de mover.

Para quienes presenciaron aquello, aquello no era simplemente una dificultad física. La interpretación que comenzó a transmitirse de generación en generación fue que Santa María Magdalena quería quedarse en aquel lugar.

La imagen permaneció entonces en Yancuitlalpan.

Con el paso del tiempo, aquella historia se convirtió en parte de la memoria de la comunidad y ayudó a explicar, desde la tradición popular, la presencia de Santa María Magdalena en el pueblo.

La frase que resume esta creencia es sencilla:

“Aquí le gusta.”

Es decir, la santa había encontrado en ese lugar el sitio donde quería permanecer.

Una historia que va más allá de la imagen

El relato adquiere mayor significado cuando se observa dentro de las demás tradiciones de Yancuitlalpan.

En las narraciones recopiladas entre habitantes de la comunidad también aparece una fuerte relación entre el agua, la iglesia y el origen del pueblo. Algunas historias transmitidas por los mayores cuentan que los primeros habitantes buscaron agua antes de establecerse y que este elemento estuvo relacionado con la elección del lugar donde se formó el asentamiento.

De esta manera, las tradiciones de la comunidad relacionan varios elementos: el agua, la iglesia, la imagen de Santa María Magdalena y el lugar donde finalmente se establecieron sus habitantes.

No se trata necesariamente de una explicación histórica en el sentido documental. Es, sobre todo, una manera en que la comunidad ha conservado y explicado su propio pasado.

La memoria de los abuelos

Lo más interesante de estas historias es que no aparecen únicamente como leyendas aisladas.

Investigaciones realizadas en La Magdalena Yancuitlalpan recopilaron narraciones de niños de la comunidad que explicaban historias que habían escuchado de sus abuelos, padres y tíos.

Eso permite observar cómo la memoria de una comunidad puede mantenerse viva incluso cuando las generaciones cambian.

Un abuelo cuenta una historia a sus hijos. Ellos la cuentan posteriormente a sus propios hijos y, con el paso de los años, la historia continúa formando parte de la identidad del pueblo.

Puede cambiar algún detalle dependiendo de quién la cuente, pero permanece la idea fundamental: Santa María Magdalena llegó a Yancuitlalpan y, según la tradición, decidió quedarse.

Una tradición que todavía forma parte de Yancuitlalpan

Santa María Magdalena no es solamente un personaje de una antigua narración. Su presencia continúa teniendo un papel importante en la vida religiosa y cultural de la comunidad.

Cada año, alrededor de su festividad, las tradiciones religiosas reúnen a los habitantes y mantienen vivas prácticas que también forman parte de la identidad cultural de Yancuitlalpan.

Por eso, cuando se escucha la historia de aquella imagen que se volvió demasiado pesada para continuar el camino, no solamente se está escuchando una leyenda.

Se está escuchando una parte de la memoria colectiva de La Magdalena Yancuitlalpan.

Una historia que probablemente comenzó hace muchas generaciones y que ha llegado hasta nuestros días gracias a quienes la siguieron contando.

Y quizá por eso, cuando alguien pregunta por qué Santa María Magdalena permaneció precisamente allí, la respuesta que conserva la tradición es tan sencilla como misteriosa:

Porque allí quería quedarse.Si quieres, también puedo hacerte una versión más misteriosa y atrapante, estilo historia para Facebook, empezando con un gancho como: “Dicen que hace muchos años ocurrió algo que nadie pudo explicar…”.

La Magdalena Yancuitlalpan: infraestructura, patrimonio y programas recientes, 2020–2026


 

La Magdalena Yancuitlalpan: infraestructura, patrimonio y programas recientes, 2020–2026

Después de los proyectos relacionados con educación indígena y preservación cultural documentados en años anteriores, La Magdalena Yancuitlalpan vuelve a aparecer en registros oficiales por diferentes proyectos de infraestructura y conservación de su patrimonio.

2020: calentadores solares

En los registros oficiales del Gobierno del Estado de Puebla correspondientes al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) aparece un proyecto realizado en La Magdalena Yancuitlalpan relacionado con la instalación de calentadores solares.

El proyecto está identificado específicamente con la localidad y forma parte de las acciones de infraestructura registradas para el municipio de Tochimilco.

Aunque La Magdalena Yancuitlalpan es una comunidad indígena nahua, es importante aclarar que el FAIS no es un programa exclusivo para pueblos indígenas. Por ello, este proyecto debe clasificarse como una acción de infraestructura realizada en la comunidad, y no como un programa indígena específico.

2022: estufas ecológicas

Dos años después, La Magdalena Yancuitlalpan aparece nuevamente en los registros oficiales del FAIS.

En esta ocasión se documenta un proyecto relacionado con el equipamiento de estufas ecológicas para la localidad.

Al igual que el proyecto de 2020, se trata de una acción de infraestructura y equipamiento. El registro oficial permite confirmar que La Magdalena Yancuitlalpan fue identificada como localidad beneficiaria del proyecto.

2023: conservación del Templo de Santa María Magdalena

En 2023 aparece uno de los proyectos relacionados con el patrimonio histórico de mayor relevancia para la comunidad.

El Gobierno del Estado de Puebla registró el proyecto:

“Templo de Santa María Magdalena, en la localidad de La Magdalena Yancuitlalpan, municipio de Tochimilco, en el estado de Puebla, Convenio de Reasignación INAH 2023, Proyecto Integral Primera Etapa”.

El proyecto estuvo relacionado con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y tuvo como objetivo intervenir el templo de Santa María Magdalena.

El templo tiene además una relación directa con las tradiciones de la comunidad. La Secretaría de Cultura documenta la celebración de la fiesta de Santa Magdalena, realizada el 22 de julio, así como la participación de mayordomías y de personas mayores que conservan conocimientos relacionados con los rituales tradicionales y el uso del náhuatl.

Por ello, la conservación del templo se encuentra vinculada con un espacio que forma parte de la vida cultural y religiosa de la comunidad.

2024 y 2025: reconocimiento como comunidad indígena

Para los años 2024 y 2025 existen registros institucionales que mantienen a La Magdalena Yancuitlalpan dentro de los instrumentos de información relacionados con las comunidades indígenas.

Sin embargo, no se encontró documentación suficiente para afirmar que durante estos dos años la comunidad recibió un nuevo programa específico del INPI.

Esta diferencia es importante. Que una comunidad aparezca reconocida dentro de los registros de pueblos indígenas no significa automáticamente que haya recibido un programa o apoyo durante ese mismo año.

Por ello, para estos años es más preciso hablar de reconocimiento y registro institucional, y no atribuirle un programa específico que no pueda comprobarse documentalmente.

2026: el caso del FAISPIAM

En 2026 aparece información relacionada con el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (FAISPIAM).

Sin embargo, en este caso es necesario actuar con cautela.

Las publicaciones disponibles presentan información contradictoria sobre la inclusión específica de La Magdalena Yancuitlalpan en las asignaciones del FAISPIAM para 2026.

Por ese motivo, no es recomendable afirmar que la comunidad recibió un proyecto de este fondo durante 2026 sin contar con un documento oficial que confirme directamente la asignación.

Lo que sí puede establecerse es que La Magdalena Yancuitlalpan aparece dentro de los registros relacionados con comunidades indígenas y que su situación frente a los mecanismos del FAISPIAM ha sido objeto de información pública.

Una segunda etapa marcada por infraestructura y patrimonio

Los registros de 2020 a 2023 muestran una etapa diferente respecto de los proyectos documentados anteriormente.

En 2020 aparece un proyecto de calentadores solares; en 2022, uno relacionado con estufas ecológicas; y en 2023, un proyecto de conservación del Templo de Santa María Magdalena mediante un convenio relacionado con el INAH.

No todos estos programas son exclusivos para comunidades indígenas. Sin embargo, forman parte de los proyectos públicos documentados que han tenido como localidad beneficiaria a La Magdalena Yancuitlalpan.

En los años más recientes, la comunidad continúa apareciendo en los registros institucionales como parte de las localidades indígenas reconocidas.

La documentación disponible permite, por tanto, construir una cronología sin atribuir programas que no estén comprobados: infraestructura en 2020 y 2022, conservación del patrimonio en 2023 y reconocimiento institucional en los años posteriores.

Fuentes principales: Gobierno del Estado de Puebla, registros del FAIS, Cuenta Pública estatal, Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y Secretaría de Cultura.


Programas culturales y educacion indigena



La Magdalena Yancuitlalpan: programas culturales y educación indígena, 2008–2014

La Magdalena Yancuitlalpan, perteneciente al municipio de Tochimilco, Puebla, es una comunidad con presencia histórica y cultural nahua. A través de documentos académicos y registros institucionales es posible identificar algunos programas y proyectos que han tenido relación directa con la comunidad.

2008: educación indígena y lengua náhuatl

Entre los primeros antecedentes documentados se encuentran proyectos relacionados con la educación indígena y la preservación de la lengua y tradición oral.

Una investigación académica conservada en el repositorio del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) documenta trabajos realizados en La Magdalena Yancuitlalpan relacionados con la educación de población indígena.

Estos proyectos contemplaron el desarrollo de estrategias de aprendizaje y la elaboración de materiales educativos para alumnos indígenas. También se utilizaron recursos de audio y video para registrar elementos de la tradición oral de la comunidad.

Uno de los proyectos mencionados es “Elaboración de materiales didácticos para educación indígena. Una visión Interétnica”, en el que aparece La Magdalena Yancuitlalpan como una de las comunidades participantes.

Los trabajos también consideraron el uso del náhuatl y el español dentro del proceso educativo. Esto resulta relevante porque no solamente se trataba de enseñar contenidos escolares, sino de incorporar elementos de la lengua y de la tradición cultural de la comunidad.

El registro académico del CIESAS constituye una de las fuentes que permiten conocer estos antecedentes de educación indígena en Yancuitlalpan.

2014: preservación de los bordados tradicionales

Seis años después aparece uno de los registros más claros de un programa cultural destinado específicamente a La Magdalena Yancuitlalpan.

En el padrón oficial de beneficiarios del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) correspondiente a 2014 aparece un proyecto denominado:

“Preservación y difusión de bordados de la comunidad de la Magdalena Yancuitlalpan del municipio de Tochimilco, Puebla”.

El proyecto tuvo como representante a Justina Moranchel Aguilar.

El registro oficial confirma que la iniciativa estaba enfocada directamente en los bordados de la comunidad, con el propósito de preservarlos y difundirlos.

El PACMyC ha sido utilizado para apoyar proyectos comunitarios relacionados con expresiones culturales y tradiciones locales. En el caso de Yancuitlalpan, el proyecto registrado permite identificar una intervención concreta relacionada con una de las manifestaciones culturales de la localidad.

La existencia de este proyecto también permite observar que la preservación de la cultura de Yancuitlalpan no se limita a sus celebraciones religiosas o a la lengua náhuatl. Las expresiones textiles y los conocimientos asociados a ellas forman parte de los elementos culturales que han sido objeto de proyectos de conservación.

Una primera etapa centrada en cultura y educación

Los documentos correspondientes a este periodo muestran dos aspectos diferentes de la vida comunitaria.

Por una parte, los proyectos documentados por el CIESAS muestran el interés por la educación indígena, la lengua náhuatl y la tradición oral.

Por otra, el proyecto del PACMyC de 2014 muestra una iniciativa enfocada en la preservación y difusión de los bordados tradicionales.

Ambos casos tienen algo en común: buscan conservar conocimientos que pueden transmitirse de una generación a otra.

Es importante señalar que estos datos están respaldados por documentos específicos. No se trata de atribuir a la comunidad todos los programas dirigidos a pueblos indígenas en Puebla, sino únicamente aquellos en los que existen registros que relacionan directamente a La Magdalena Yancuitlalpan con el proyecto.

Estos antecedentes constituyen la primera parte de una cronología de programas y proyectos documentados en la comunidad.

Fuentes principales: Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) y Secretaría de Cultura, a través de los registros del PACMyC.


La Magdalena Yancuitlalpan: Resistencia, Bordados Ancestrales y la Vida bajo la Sombra del Popocatépetl





 La Magdalena Yancuitlalpan: Resistencia, Bordados Ancestrales y la Vida bajo la Sombra del Popocatépetl



En las faldas del imponente volcán Popocatépetl, a más de 2,400 metros sobre el nivel del mar, se encuentra La Magdalena Yancuitlalpan. Esta junta auxiliar, perteneciente al municipio de Tochimilco en el estado de Puebla, es una comunidad indígena de origen nahua donde el tiempo parece avanzar a un ritmo distinto, guiado por los ciclos de la naturaleza, las festividades religiosas y el rugir de "Don Goyo".

Custodios de una Identidad Ancestral
La Magdalena Yancuitlalpan es, ante todo, un refugio de la memoria colectiva. Su población ha sabido preservar el uso de la lengua náhuatl y una cosmovisión profundamente ligada a la tierra y al volcán. Uno de sus tesoros más grandes es el bordado tradicional. Pasado de generación en generación, este arte textil no es un simple pasatiempo, sino un lenguaje visual que narra la historia, la flora y la fauna de la región.
 
Mujeres de la comunidad, consideradas auténticos tesoros humanos vivos, continúan hilando y bordando con técnicas que combinan la herencia prehispánica con la virreinal. Cada puntada en los huipiles y mantas cuenta una historia de resistencia cultural frente a la modernidad.

La Vida Compartida con "Don Goyo"
Vivir tan cerca de uno de los volcanes más activos del mundo define la cotidianidad de sus habitantes. Para el mundo exterior, el Popocatépetl es una amenaza constante; para los pobladores de Yancuitlalpan, es un vecino respetado, un proveedor y un guardián.

Históricamente, la comunidad ha dependido de los manantiales que nacen de los deshielos del volcán para el riego de sus cultivos y el consumo diario. La agricultura de subsistencia —basada en el maíz, el frijol y frutales como el aguacate y el tejocote— prospera gracias a las ricas tierras volcánicas, creando un vínculo inquebrantable entre el coloso de fuego y la supervivencia del pueblo.

Fé, Comunidad y Tradición
La cohesión social en La Magdalena Yancuitlalpan se fortalece a través de sus fiestas patronales. Una de las celebraciones más importantes ocurre durante el segundo viernes de Cuaresma, en honor al Señor del Pueblo. Durante estos días, la comunidad se organiza mediante el sistema de mayordomías para recibir a visitantes de la región. Las calles se llenan de color, música de banda y el aroma de platillos tradicionales como el mole de camarón, preparados en grandes cazuelas de barro para compartir con todo el que llegue.

Los Retos de la Modernidad y el Olvido
A pesar de su inmensa riqueza cultural, la realidad socioeconómica de La Magdalena Yancuitlalpan es compleja. La comunidad enfrenta carencias históricas en servicios básicos. El acceso regular al agua potable, el drenaje eficiente y la infraestructura de salud siguen siendo demandas constantes de sus habitantes. La falta de oportunidades económicas locales también ha empujado a muchos jóvenes a migrar, poniendo en riesgo la transmisión de las tradiciones orales y el arte textil.


Conclusión: Un Llamado a la Valoración
Conocer la historia de La Magdalena Yancuitlalpan es asomarse a la realidad de los pueblos originarios de México: comunidades que custodian el patrimonio cultural del país mientras luchan día a día por condiciones de vida dignas. Su arte, su lengua y su resiliencia bajo la sombra del volcán son un recordatorio de la importancia de valorar y proteger nuestras raíces.

Fundación de Tenochtitlan Historia de México

 


Acrópolis/Librepensador
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Un día como hoy...Fundación de Tenochtitlan
Historia de México 

     Hace 698 años, un 13 de marzo de 1325,  fue la fundación de Tenochtitlan por los aztecas. 

     Tenochtitlan en náhuatl significa: Tenōchtítlān; te -'piedra'-, nōch -'tuna'- y ti-tlān -lugar donde abunda algo-.

     Fue la capital del Imperio azteca-mexica, después llamado como Mexico-Tenochtitlan. La fundación de la ciudad fue un acontecimiento cuya historia se mezcla con la leyenda. La mayoría de las fuentes citan su fecha de fundación el 13 de marzo de 1325, de acuerdo con la información registrada en varios documentos. La leyenda de la fundación cuenta que Mexico-Tenochtitlan fue poblada por un grupo de tribus nahuas migrantes desde Aztlán    lugar cuya ubicación precisa se desconoce. De Aridoamérica, los nómadas migraban y al estar en Mesoamérica, se convertían en sedentarios y llegar a civilización, diciéndoles a todos "chichimecas" -incluyendo a los nahuas, aunque después se le quedó ese nombre a los indígenas de la Gran Chichimeca del centro del país-. 

     Tras merodear por las inmediaciones del lago de Texcoco, los aztecas, futuros mexicas, se asentaron en diversos puntos de la cuenca de México que estaban sujetos al señorío de Azcapotzalco. 

     La migración concluyó cuando fundaron su ciudad en un islote cercano a la ribera occidental del lago de Texcoco. Las excavaciones arqueológicas apuntan a que el islote de México estuvo habitado desde antes del siglo XIV y que la fundación de Tenochtitlan pudo ser posterior a la de Mexico-Tlatelolco, su "gemela" del norte. 

     Mexico-Tenochtitlan se convirtió en un altépetl independiente tras el establecimiento de una alianza con Texcoco y Tlacopan que derrotó a Azcapotzalco. 

     La tradición legendaria de los pueblos nahuas explica que estos pueblos hicieron una peregrinación desde su lugar de origen, llamado Aztlán hasta lo que más tarde sería Tenochtitlan, y que esta peregrinación de los nahuas-aztecas duró alrededor de 260 años (1064-1065 a 1325), hasta encontrar el lugar deseado. Según a sus leyendas su dios Huitzilopochtli (Colibrí Izquierdo), les había prometido que encontrarían un lago con un islote, en el cual habría una roca y sobre la roca un nopal y, sobre el nopal un águila con alas extendidas, comiendo una víbora y reconociendo al sol. 

     Finalmente los aztecas encontraron el sitio indicado en algún lugar del lago de Texcoco y allí fundaron su ciudad. 

     Tal isla se encontraba en donde hoy está el centro de la Ciudad de México. La capital de los mexicas se convirtió en una de las mayores ciudades de su época en todo el mundo y fue la cabeza de un poderoso Estado que dominó una gran parte de Mesoamérica. El florecimiento de la ciudad se realizó a costa del tributo pagado por los pueblos sometidos a su poder. Por ello, cuando los españoles llegaron a Mesoamérica, numerosas naciones indígenas se aliaron con ellos con el objetivo de poner fin a la dominación tenochca. 

     Cuauhtémoc, último tlatoani de Mexico-Tenochtitlan, encabezó la resistencia de la ciudad, que cayó el 13 de agosto de 1521 a manos de los españoles y sus aliados indígenas, todos bajo el mando de Hernán Cortés. 

     Mexico-Tenochtitlan fue la capital del Imperio azteca o mexica.​ Durante la dominación española se fundó sobre ella la Ciudad de México, que fue la capital del Virreinato de la Nueva España durante 300 años, y tras la independencia, es la capital de los Estados Unidos Mexicanos, hasta ahora. 

Vícman Garflo
13/03/2023