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La Magdalena Yancuitlalpan: infraestructura, patrimonio y programas recientes, 2020–2026


 

La Magdalena Yancuitlalpan: infraestructura, patrimonio y programas recientes, 2020–2026

Después de los proyectos relacionados con educación indígena y preservación cultural documentados en años anteriores, La Magdalena Yancuitlalpan vuelve a aparecer en registros oficiales por diferentes proyectos de infraestructura y conservación de su patrimonio.

2020: calentadores solares

En los registros oficiales del Gobierno del Estado de Puebla correspondientes al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) aparece un proyecto realizado en La Magdalena Yancuitlalpan relacionado con la instalación de calentadores solares.

El proyecto está identificado específicamente con la localidad y forma parte de las acciones de infraestructura registradas para el municipio de Tochimilco.

Aunque La Magdalena Yancuitlalpan es una comunidad indígena nahua, es importante aclarar que el FAIS no es un programa exclusivo para pueblos indígenas. Por ello, este proyecto debe clasificarse como una acción de infraestructura realizada en la comunidad, y no como un programa indígena específico.

2022: estufas ecológicas

Dos años después, La Magdalena Yancuitlalpan aparece nuevamente en los registros oficiales del FAIS.

En esta ocasión se documenta un proyecto relacionado con el equipamiento de estufas ecológicas para la localidad.

Al igual que el proyecto de 2020, se trata de una acción de infraestructura y equipamiento. El registro oficial permite confirmar que La Magdalena Yancuitlalpan fue identificada como localidad beneficiaria del proyecto.

2023: conservación del Templo de Santa María Magdalena

En 2023 aparece uno de los proyectos relacionados con el patrimonio histórico de mayor relevancia para la comunidad.

El Gobierno del Estado de Puebla registró el proyecto:

“Templo de Santa María Magdalena, en la localidad de La Magdalena Yancuitlalpan, municipio de Tochimilco, en el estado de Puebla, Convenio de Reasignación INAH 2023, Proyecto Integral Primera Etapa”.

El proyecto estuvo relacionado con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y tuvo como objetivo intervenir el templo de Santa María Magdalena.

El templo tiene además una relación directa con las tradiciones de la comunidad. La Secretaría de Cultura documenta la celebración de la fiesta de Santa Magdalena, realizada el 22 de julio, así como la participación de mayordomías y de personas mayores que conservan conocimientos relacionados con los rituales tradicionales y el uso del náhuatl.

Por ello, la conservación del templo se encuentra vinculada con un espacio que forma parte de la vida cultural y religiosa de la comunidad.

2024 y 2025: reconocimiento como comunidad indígena

Para los años 2024 y 2025 existen registros institucionales que mantienen a La Magdalena Yancuitlalpan dentro de los instrumentos de información relacionados con las comunidades indígenas.

Sin embargo, no se encontró documentación suficiente para afirmar que durante estos dos años la comunidad recibió un nuevo programa específico del INPI.

Esta diferencia es importante. Que una comunidad aparezca reconocida dentro de los registros de pueblos indígenas no significa automáticamente que haya recibido un programa o apoyo durante ese mismo año.

Por ello, para estos años es más preciso hablar de reconocimiento y registro institucional, y no atribuirle un programa específico que no pueda comprobarse documentalmente.

2026: el caso del FAISPIAM

En 2026 aparece información relacionada con el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (FAISPIAM).

Sin embargo, en este caso es necesario actuar con cautela.

Las publicaciones disponibles presentan información contradictoria sobre la inclusión específica de La Magdalena Yancuitlalpan en las asignaciones del FAISPIAM para 2026.

Por ese motivo, no es recomendable afirmar que la comunidad recibió un proyecto de este fondo durante 2026 sin contar con un documento oficial que confirme directamente la asignación.

Lo que sí puede establecerse es que La Magdalena Yancuitlalpan aparece dentro de los registros relacionados con comunidades indígenas y que su situación frente a los mecanismos del FAISPIAM ha sido objeto de información pública.

Una segunda etapa marcada por infraestructura y patrimonio

Los registros de 2020 a 2023 muestran una etapa diferente respecto de los proyectos documentados anteriormente.

En 2020 aparece un proyecto de calentadores solares; en 2022, uno relacionado con estufas ecológicas; y en 2023, un proyecto de conservación del Templo de Santa María Magdalena mediante un convenio relacionado con el INAH.

No todos estos programas son exclusivos para comunidades indígenas. Sin embargo, forman parte de los proyectos públicos documentados que han tenido como localidad beneficiaria a La Magdalena Yancuitlalpan.

En los años más recientes, la comunidad continúa apareciendo en los registros institucionales como parte de las localidades indígenas reconocidas.

La documentación disponible permite, por tanto, construir una cronología sin atribuir programas que no estén comprobados: infraestructura en 2020 y 2022, conservación del patrimonio en 2023 y reconocimiento institucional en los años posteriores.

Fuentes principales: Gobierno del Estado de Puebla, registros del FAIS, Cuenta Pública estatal, Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y Secretaría de Cultura.


La Magdalena Yancuitlalpan: Resistencia, Bordados Ancestrales y la Vida bajo la Sombra del Popocatépetl





 La Magdalena Yancuitlalpan: Resistencia, Bordados Ancestrales y la Vida bajo la Sombra del Popocatépetl



En las faldas del imponente volcán Popocatépetl, a más de 2,400 metros sobre el nivel del mar, se encuentra La Magdalena Yancuitlalpan. Esta junta auxiliar, perteneciente al municipio de Tochimilco en el estado de Puebla, es una comunidad indígena de origen nahua donde el tiempo parece avanzar a un ritmo distinto, guiado por los ciclos de la naturaleza, las festividades religiosas y el rugir de "Don Goyo".

Custodios de una Identidad Ancestral
La Magdalena Yancuitlalpan es, ante todo, un refugio de la memoria colectiva. Su población ha sabido preservar el uso de la lengua náhuatl y una cosmovisión profundamente ligada a la tierra y al volcán. Uno de sus tesoros más grandes es el bordado tradicional. Pasado de generación en generación, este arte textil no es un simple pasatiempo, sino un lenguaje visual que narra la historia, la flora y la fauna de la región.
 
Mujeres de la comunidad, consideradas auténticos tesoros humanos vivos, continúan hilando y bordando con técnicas que combinan la herencia prehispánica con la virreinal. Cada puntada en los huipiles y mantas cuenta una historia de resistencia cultural frente a la modernidad.

La Vida Compartida con "Don Goyo"
Vivir tan cerca de uno de los volcanes más activos del mundo define la cotidianidad de sus habitantes. Para el mundo exterior, el Popocatépetl es una amenaza constante; para los pobladores de Yancuitlalpan, es un vecino respetado, un proveedor y un guardián.

Históricamente, la comunidad ha dependido de los manantiales que nacen de los deshielos del volcán para el riego de sus cultivos y el consumo diario. La agricultura de subsistencia —basada en el maíz, el frijol y frutales como el aguacate y el tejocote— prospera gracias a las ricas tierras volcánicas, creando un vínculo inquebrantable entre el coloso de fuego y la supervivencia del pueblo.

Fé, Comunidad y Tradición
La cohesión social en La Magdalena Yancuitlalpan se fortalece a través de sus fiestas patronales. Una de las celebraciones más importantes ocurre durante el segundo viernes de Cuaresma, en honor al Señor del Pueblo. Durante estos días, la comunidad se organiza mediante el sistema de mayordomías para recibir a visitantes de la región. Las calles se llenan de color, música de banda y el aroma de platillos tradicionales como el mole de camarón, preparados en grandes cazuelas de barro para compartir con todo el que llegue.

Los Retos de la Modernidad y el Olvido
A pesar de su inmensa riqueza cultural, la realidad socioeconómica de La Magdalena Yancuitlalpan es compleja. La comunidad enfrenta carencias históricas en servicios básicos. El acceso regular al agua potable, el drenaje eficiente y la infraestructura de salud siguen siendo demandas constantes de sus habitantes. La falta de oportunidades económicas locales también ha empujado a muchos jóvenes a migrar, poniendo en riesgo la transmisión de las tradiciones orales y el arte textil.


Conclusión: Un Llamado a la Valoración
Conocer la historia de La Magdalena Yancuitlalpan es asomarse a la realidad de los pueblos originarios de México: comunidades que custodian el patrimonio cultural del país mientras luchan día a día por condiciones de vida dignas. Su arte, su lengua y su resiliencia bajo la sombra del volcán son un recordatorio de la importancia de valorar y proteger nuestras raíces.

El Día de Muertos: Un Abrazo a la Memoria

 El Día de Muertos: Un Abrazo a la Memoria


El Día de Muertos es una vibrante tradición mexicana que transforma la pena en celebración. Más que un luto, es un acto de amor y encuentro, donde la costumbre ancestral se fusiona con la fe.

La ofrenda, con su arco de cempasúchil, el aroma del copal, el pan de muerto y las fotos, es el portal para que nuestros seres queridos vuelvan. Por un par de días, la vida y la muerte conviven, recordándonos que el verdadero fin no es el olvido. Honrar a quienes partieron es afirmar que su legado perdura, manteniendo su espíritu vivo a través del recuerdo y la fiesta comunitaria. Es una hermosa lección sobre cómo encarar la finitud con alegría y respeto.


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Las Pastoras, Moras y Cristianas

 



El segundo viernes de cuaresma danzan las vírgenes de La Magdalena Yancuitlalpan


El segundo viernes de cuaresma las vírgenes de La Magdalena Yancuitlalpan danzan, van de moras, cristianas o pastoras. En ellas recae la responsabilidad del ritual para el señor del pueblo, el cristo que –cuentan los abuelos– iba camino a San Miguel Atlautla, estado de México, pero que le gustó el pueblo poblano y ya no se quiso ir.


En Yancuitlalpan, donde el volcán Popocatépetl se mira de tu a tu, donde los migrantes en Estados Unidos son la esperanza, hay dos fiestas grandes: la de la patrona (22 de julio) y la del señor del pueblo (que va vareando).


Para estas celebraciones hay varias danzas, según se acomoden los miembros de las comisiones y las familias, porque aunque pobremente sean los trajes, siempre es un gasto. El pasado viernes salieron dos danzas: Moras y Pastoras.


Participan puras mujeres, niñas y púberes en realidad. Mujeres hechas y derechas, con hijos, esas ya no “porque no les gusta”. Nadie quiere contar por qué infantes y adolescentes, es más, nadie dice textualmente que para esas danzas se requieren vírgenes.


Pero todo está a la vista: las danzantes van de los 10 a los 16 años, algunas aparentan menos edad porque son muy menuditas, de cuerpos en extremo delgadosÉ llevan en su piel canela cubierta de polvo las marcas de la desnutrición.


Las Pastoras bailan en el interior del templo. Sobre el huipil de bordados rojos y azules se ponen una blusa blanca (como de las que se usan en la escuela), llevan falda tableada que cubre hasta las rodillas y un delantal a cuadros con flores de tela pegadas a las bolsas. En las manos llevan varas adornadas con papel de china de varios colores y sonajas de latón.


Sus cabezas van coronadas con velos blancos y azares de novia. Todo el tiempo mantienen la cabeza baja, mientras mujeres adultas cantan: çbreme mi corazón, acompañadas por violín, guitarra, guitarrón y quinta.



Las Moras interpretan durante todo el día pasajes sobre la guerra entre moros y cristianos. La ropa es la misma que las Pastoras sólo cambian los accesorios. Las moras llevan capa roja, las cristianas capa azul, con mínimos adornos dorados. Ambos bandos portan coronas de latón rematadas en luna para las moras y en cruz para las cristianas.


El ritual realizado en el patio de la primaria es casi íntimo, apenas una decena de personas está ahí para ver, porque jamás se escuchan los diálogos que repiten las niñas dirigidas por don Antonio Aspiros, depositario de la tradición.


Y mientras las cristianas están jurando que acabarán con las moras, María Bibiana se da tiempo para contar que le gusta mucho eso de andar en la danza, igualito que su mamá y su abuela. Se retuerce cuando se le pregunta por qué niñas. Ella tiene 14 años va a la secundaria y tiene su novio, todavía puede salir de Mora porque ni se ha casado ni se ha ido al campo con él.


Todo viene del más allá

Los fiscales estuvieron muy atentos para que todo saliera bien el pasado viernes, fiesta del señor del pueblo. Organizaron a las comisiones para las danzas, la música, las misas, los arreglos de flores y hasta el jaripeo pagado por unos 50 hombres, trabajadores en Nueva York, negados a que sus nombres desaparezcan de Yancuitlalpan, por eso mandan sus dólaresÉ para estar presentes en la memoria del pueblo siempre peregrino.


Jorge Pinzón y Dionisio Díaz contaron que la celebración para el cristo del pueblo es grande, igual que la de la patrona Magdalena. Relataron que las historias de las danzas “vienen del más allá” por eso no saben muchas cosas porque los abuelitos no contaban todo.


Lo que sí tienen cierto es que el señor del pueblo está muy a gusto en La Magdalena porque ahí le gustó y ahí se quedo, igual que la patrona.


La migración para ese pueblo no es nada nuevo, tampoco la frase “todo viene del más allá”, justamente porque Yancuitlalpan tiene una larga historia de peregrinar.


Hace muchísimos años salieron de Axocopan (pueblo cercano a Atlixco) con una imagen de La Magdalena a cuestas y se fueron a Huexocoapan (rumbo a San Pedro Benito Juárez), pero de ahí los corrieron quién sabe por qué (son historias que vienen del más allá) y se fueron acercando al volcán Popocatépetl. Los hombres narran: “se vinieron por acá y aquí le gustó a la patrona, porque cuando ya se iban a seguir su camino no se dejó levantar, se puso pesada, pesada, no se podía mover, entonces dijeron aquí le gusta y aquí se quedaron y aquí nos quedamos nosotros también”.


Lo mismito pasó con el cristo, el señor del pueblo. Lo llevaban para una iglesia en San Miguel Atlautla, estado de México (también en la región del Popo), descansaron en La Magdalena y cuando ya se iban, la imagen se puso muy pesada, ya no la pudieron mover, parece que le gustó el pueblo y se quedó en Yancuitlalpan a unos 7 kilómetros del cráter del volcán Popocatépetl, muy cerca de Tochimilco, donde se erigió uno de los primeros conventos franciscanos en América.


COPIADO DE UNA PÁGINA .

Estadísticas 2023

 


Colonia La Magdalena Yancuitlalpan, Tochimilco, en Puebla

Dadas sus características, en La Magdalena Yancuitlalpan se identifican pocos establecimientos comerciales, específicamente menos de 200, lo cual es una cifra relativamente baja si se le compara con localidades de mayor tamaño y actividad.   


La colonia La Magdalena Yancuitlalpan es una localidad del municipio Tochimilco, en Puebla, y abarca un área cercana a 150 hectáreas. 


Población

En La Magdalena Yancuitlalpan viven alrededor de 2,270 personas en 556 hogares. Se contabilizan 153 habitantes por km2, con una edad promedio de 30 años y una escolaridad promedio de 5 años cursados. 


De las 3,000 personas que habitan en La Magdalena Yancuitlalpan, 600 son menores de 14 años y 700 tienen entre 15 y 29 años de edad. Cuando se analizan los rangos etarios más altos, se contabilizan 700 personas con edades de entre 30 y 59 años, y 320 individuos de más de 60 años.


Economía

Según estimaciones de MarketDataMéxico, La Magdalena Yancuitlalpan tiene un output económico estimado en MXN $100 millones anuales, de los cuales MXN $63 millones corresponde a ingresos generados por los hogares y unos MXN $38 millones a ingresos de los 88 establecimientos que allí operan.


Adicionalmente, se estima que en la colonia laboran 300 personas, lo que eleva el total de residentes y trabajadores a 3,000.


Empresas y empleo

En la colonia La Magdalena Yancuitlalpan se registran unos 88 establecimientos comerciales en operación.


Entre las principales empresas (tanto públicas como privadas) con presencia en la colonia se encuentra SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA, que junto a otras dos organizaciones emplean unas 48 personas, equivalente al 80% del total de los empleos en la colonia.

Que pasaría si la Malinche hiciera erupción?

 

Lo que pasaría si la Malinche hiciera erupción. 🌋
(Ver vídeo)





La fuente de los munecos (leyenda)

 
En el barrio de Xonaca, un lugar rodeado de calles estrechas y empedradas pero muy lindas se ubica para ser exactos entre la 22 Oriente y 18 Norte la “Fuente de los Muñecos”; una fuente que encierra una de las más grandes y enigmáticas historias de la ciudad, cuyo único recuerdo de lo que ocurrió son las leyendas que los vecinos te cuentan y por supuesto la misma fuente.

Este lugar también era llamado en aquellos tiempos barrio de los catrines porque la gente adinerada de todas partes de México construía sus denominadas “quintas” de verano para que sus visitas llegadas principalmente de Europa pasaran unos días de descanso.

Una de las residencias que queda como vestigio de esa época de prosperidad es la que se ubica frente a la iglesia de “La Candelaria”, pues fue ocupada por la emperatriz Carlota. Pasado el tiempo también construyó su residencia veraniega el ex presidente de México, Manuel Ávila Camacho.

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Y es en ese escenario donde cuenta la leyenda que se veía por la zona a dos hermanitos muy queridos y conocidos siempre juntos de aproximadamente 6 y 7 años; eran los hijos de un caballerango que trabajaba en el rancho del entonces gobernador de Puebla Máximino Ávila Camacho. Un día lluvioso los pequeños e inseparables hermanos, salieron de casa para dirigirse a la escuela, sin embargo, al caer la tarde sus padres no los vieron regresar. Inmediatamente los padres con la ayuda de otros lugareños del barrio de Xonaca buscaron a los pequeños sin conseguir éxito alguno, por lo que dedujeron que habían caído en un pozo cercano a la casa del general Ávila Camacho sin embargo nunca fueron encontrados.

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Cuentan entonces que la fuente se construyó por órdenes del general y gobernador en ese tiempo, en honor a los hermanitos.

Desde entonces hay muchísimos relatos a cerca de estos inseparables hermanos, que las figuras cobran vida por las noches, que todavía se escuchan las voces, risas y los juegos de los pequeños, sea verdad o mentira el relato, no cabe duda, que esta historia le sigue dando vida a la fuente de los muñecos. Actualmente la podemos ver algo descuidada, incluso al pequeño le falta parte del brazo y la sombrilla que los cubría de la lluvia.

¿Ustedes conocen más de esta leyenda ó han pasado por la noche ó la madrugada cerca de la fuente?

Fuentes:
Meganoticias.mx

Grupo Yanquik's

Originarios de La Magdalena Yancuitlalpan. Lanzaron su Primer y único CD que salió a la venta bajo el nombre de Grupo Yanquik's, allá por el año 2000.
Tracklist:
1. Que te vaya bien
2. María Luisa
3.Cumbia con arpa
4. Cumbia candelosa
5. Mayra
6. Alicia
7. Corazón de papel
8. Cumbia campirana
9. Cumbia loca
10. Recuerdos
11. Paloma
12. Cumbia de las flautitas.


(Subiendo para su descarga digital).






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Actualmente  bajo el nombre "Grupo Tierra Nueva Musical" puedes comprar su nueva producción "De que duele, duele". 

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La historia del pueblo segun los niños (en el año 1997).

Dice mi abuelita que empezó a llover como cuarenta días y cuarenta noches y este todos casi se murieron y con este unos se fueron al pico de Orizaba porque el Popocatepetl se hundió y en el pico de Orizaba ya nomás cinco estaban entonces pues subieron allá y cuando ya se va toda el agua ya se volvieron en changos y en animales.. eran como monos.. les decían xantilti.. nada más se vestían con la piel de los animales.. comían carne.. ellos inventaron el fuego..xantilti son los viejos antiguos que vivieron aquí..así nombramos lo viejos tiempos.

Catalina Mondragón




Santa María Magdalena vivía en... Huexocoapa y entonces este le iban a hacer este su fiesta son 22 de julio... pero este el rico se enojó y que los corre. que los... corrió tos se vinieron este... el lugar se llamaba Huepalcalo y entonces bajaron bajaron para Tochimilco.. le jueron a ver al presidente para que lo venga a ver a donde les daban un cachito para que iban a sembrar lo jueron a ver. y les dio este horita..que a donde estamos viviendo. y después el rico. y... hizo la fiesta ya nomás él. y... después los mandó su compañia lo vinieron a verlo pa otro lado pa que lo regresara pero ya no quiso porque ya estaba pesada ya no quiso regresarse porque el rico ya se había pegado la copa de oro en su boca ya no le podían despegar.. entons la patrona ya no quiso para que se regresara se vinieron este lugar.. y entonces después... qué cosa hicieron los antepasados primero lo tenían que buscar el agua. lo buscaron el agua. después lo hicieron... lo construyeron el templo y el... lugar a donde le decimos allí El Canorno allá lo sacaban... la cal para que en con ese lo hicieron.

Niño



Mi pueblo se llama la Magdalena Yancuitlalpan que significa tierra nueva y esta al oeste de Puebla esta muy bonito porque aquí tenemos costumbres muy bonitas ase muchos años en la Magdalena habia muchos arboles estaba lleno de pasto, flores no habia lus electrica y las casas eran de pasto de paja todo es bonito sus campos llenos de arboles y de flores y no abia agua no habian molinos habia un leon era el unico animal salvaje que existia en la comunidad y la gente no salia de sus casas por miedo y un dia la gente se reunio para acabar con el leon y se fueron llevavan palos piedras y machetes llegaron al lugar el leon salio peliaron y lo mataron en la comunidad los campesinos siembran frijol, maíz, trigo, chile y jitomate.
antes la Magdalena abia muchos arboles muy altos animales como son el lobo, coyote, serpientes, venados, toros y otros y el bosque era muy grande y paso el tiempo biniero pobladores de otros pueblos y empesaron a vivir ay y fue creciendo el pueblo y fueron tumbando arboles matando animales pero no abian carreteras solo veredas y al paso del tiempo abrieron carretera y en ese tiempo ya era muy grande el pueblo y aora esta muy diferente. y se siembra maíz, frijol, abas, chicharo, alegria, alelia, flor de muerto aora el bosque ya es muy chico y el volcan Popocatepetl tiene otro nombre que es Gregorio y tiene un crater un poco grande yano ay muchos animales porque el ombre los a matado. 
Miguel gonzález, 6º grado, 12 años

Santa Maria Magdalena Yancuitlalpan, vista y escrita por un Investigador.

Santa Maria Magdalena Yancuitlalpan, vista y escrita por un Investigador.

(Parte 1)



Para llegar al pueblo de santa María Magdalena Yancuitlalpan es necesario trasladarse a la ciudad de atlixco, misma que a principios del siglo xx fue un importante centro textilero. De allí nos dirigimos a la cabecera del municipio de tochimilco por una carretera que durante treinta años fue de terracería y que apenas se pavimentó en 1992. 
Tochimilco fue importante en la época colonial, lo notamos por los edificios antiguos y su templo; la vía del tren llegaba hasta el lugar para recoger la producción de aguardiente. tochimilco y la Magdalena estaban comunicados por una vereda que posteriormente se convirtió en un estrecho camino, hoy en día mejorado para facilitar un posible desalojo en caso de que haga erupción el volcán Popocatépetl.
 A pesar de contar con vías de comunicación y transporte público, que proliferó al pavimentarse la carretera (antes el autobús llegaba dos veces por semana, sólo los días de plaza), al llegar a la Magdalena se tiene la sensación de resguardo, de lejanía, de retiro. esto también se debe a que dista sólo ocho kilómetros del cráter del volcán, la segunda altura más importante de México. 
Sus habitantes son parte indisociable del coloso, viven con intensidad todos sus movimientos y sus bondades, por estar “incrustados” en sus faldas. Las pronunciadas barrancas que atraviesan al pueblo lo sujetan a manera de brazos por don Gregorio, bautizado así desde siempre, tienen acceso a todo: alimento, ricas tierras abonadas por los constantes minerales de sus recientes erupciones, agua de sus prolíficos veneros o “amaloyas”, y a los deshielos frecuentes de las nieves que lo cubren cada vez que llueve, así como a los bosques que explotan en las partes comunales que les corresponden. aunque la tala de madera fue una actividad importante dos décadas atrás, y el ruido ensordecedor de las motosierras inundaba el pueblo por las noches, hoy esta fuente de ingreso ha disminuido hasta casi desaparecer. en sus ejidos y en sus propiedades privadas, los pocos hombres que hoy habitan la Magdalena y algunas de sus mujeres cultivan alimentos, principalmente frutas, verduras y flores destinadas al consumo y al comercio en los mercados. Los niños también son incorporados a todas las actividades.


En las últimas dos décadas se ha incrementado la migración a nueva York de hombres y jóvenes que trabajan para enviar remesas a sus familiares. esto introduce a los niños en el conocimiento de una nueva cultura, primero a través de lo contado por sus familiares y luego por las fotografías, postales y filmaciones que les envían. en los dibujos que les solicité hacer sobre nueva York pude percibir que han internalizado aspectos fundamentales de esta nueva cultura a pesar de que ellos no han visitado esa ciudad. Los abrigos que se utilizan en el invierno, la iluminación potente que alumbra las calles de esa inmensa urbe, los rascacielos con antenas parabólicas, el servicio de taxi.
Pero a diferencia de su pueblo, al que pintan como una totalidad, sus dibujos se refieren a una pequeñísima parte de la inmensa ciudad; muestran una o dos calles en terreno plano, de igual manera que cuando dibujan las ciudades de atlixco o de México. en estos dibujos sobresale la incorporación de elementos propios como macetas con flores graficadas encima de los altos techos de los rascacielos, el sol brillante y un espectro de colores fuertes y variados que no parece distinguir un espacio de otro.

Comparten la riqueza de las laderas del volcán diversos pueblos de origen mexica que se
comunican por caminos y brechas de terracería. al este se asientan los poblados de san Pedro
Benito Juárez, san Juan Ocotepec, Huexocoapan y el ejido de tochimilco; al oeste, la Hacienda de
cuilotepec, tepanapa y san Martín Zacatempan, y al sur, a sólo dos kilómetros de la cabecera del
municipio, tochimilco. salvo esta última localidad, el resto habla la lengua náhuatl.

A pesar de su cercanía con la ciudad de atlixco, la Magdalena ha conservado el uso de la
lengua náhuatl de manera notoria respecto del resto de los pueblos colindantes: los niños así nos
lo dijeron: “Luego dicen que nosotros nada más hablamos en náhuatl”. a pesar de que geopolíticamente pertenecen a la región de atlixco, en la realidad no es así: “ellos (los de la ciudad de atlixco) dicen que somos puebleños”, “son más orgullosos de cómo vestirse, se ponen ropa más
cara y nosotros no… así andamos con ropa así rompido con algún con agujeritos”. si a ustedes
les preguntan de dónde son, ¿qué contestan?: “Que somos de la Magdalena Yancuitlalpan”, ¿y por
dónde queda?: “cerca del volcán, más abajo”. a la cuestión de: ¿Ustedes pertenecen a atlixco?, responden: “no, porque ellos se sienten más por vivir en la ciudad, hay muchas diferencias”. “Los de
atlixco se sienten más orgullosos porque dicen que ellos no trabajan en el campo y nosotros sí…”
como se percibe, los niños manifiestan conciencia de las relaciones identitarias de acuerdo con
el espacio ocupado, de las representaciones sociales de quienes viven en la ciudad sobre lo indio, 
y delimitan con agudeza sus fronteras culturales.


La fuerza de la lengua y la cultura náhuatl es evidente en esta población: en la preferencia  comunicativa diaria, en el uso de su ropa tradicional y en la práctica de una serie de rituales propios de la cultura náhuatl, como el huehuetlahtolli (de huehue, “anciano”, y tlahtol, “palabra”), así como
en la contratación de los conocedores de la palabra antigua, de los que aconsejan tal como se hacía
antaño en la cultura náhuatl, ancianos consejeros representantes de la antigua filosofía moral (Leónortilla, 1985; León-Portilla y silva, 1991; Muñoz y Podestá, 1994). Hoy podemos ver la actuación de los huehuetlahtos en las ceremonias importantes de los ciclos clave de la vida: en los bautizos, en las bodas, en las mayordomías, en los funerales.

En lengua náhuatl Yancuitlalpan significa “suelo nuevo” (de yancuic, “nuevo”, y tlalpan, “suelo”)

(Muñoz y Podestá, 1994). este pequeño pueblo se caracteriza por sus calles de tierra que se encuentran en subida, por sus casas de adobe que se distinguen de las nuevas construcciones de ladrillo y bloques de cemento, hechas por los migrantes. La iglesia, que cuenta con un gran atrio, se ubica en el centro y comparte el mismo predio con el panteón. continúa la escuela federal66 de dos pisos y luego la presidencia auxiliar a unos pasos de allí ubicaron el jagüey donde lavan buena parte de las mujeres. a un costado de muchas casas del centro se encuentran canales de piedra, paralelos al
camino, por donde pasa el agua que viene de los manantiales. esta localidad, de 2 56968 habitantes
(inegi, 2000), tiene una larga historia.

Según cuentan niños y adultos, este pueblo se originó como resultado de un éxodo de los
habitantes de Huexocoapan, quienes fueron expulsados de allí por un rico hacendado. Portaban la
imagen de santa María Magdalena cuando llegaron a Ocopetlayuca (hoy tochimilco), donde solicitaron un lugar para asentarse; les concedieron unos terrenos que ellos llamaron “asoleadero de
los leones”, ya que allí acudían animales del bosque a comerse tanto a la gente como a los animales
domésticos. 

Por esta razón los enviaron a habitar dichos parajes. sus actuales habitantes afirman
que las tierras les fueron otorgadas en 1539 por el ilustre conde de tendilla. Más adelante, en el año
de 1609, por real cédula, el virrey don Luis de Velasco garantizaba a la comunidad la posesión de
estas tierras y aclaraba los límites fronterizos entre los pueblos de Yancuitlalpan y san Pedro Benito
Juárez. estos datos constan en uno de los libros de la presidencia auxiliar del pueblo, a decir de uno
de los vecinos que tomó nota de los sucesos más relevantes; actualmente no permiten su lectura.

Como ya se dijo, la imagen de santa María Magdalena los protege y acompaña a lo largo de su éxodo convirtiéndose en la santa patrona del pueblo. cada 22 de julio la veneran en la fiesta principal. Los candidatos a mayordomos se proponen ellos mismos para hacerse cargo de la organización;
son escogidos el domingo siguiente al 12 de diciembre en el atrio de la iglesia, de acuerdo con su
disposición y solvencia económica. además de esta fiesta principal, los mayordomos deben organizar otras festividades religiosas como el segundo viernes de cuaresma y el 12 de diciembre, día de
la Virgen de Guadalupe. 

En este pueblo la religión católica ocupa un lugar central. Para los cambios de mayordomos no puede faltar la figura de los huehuetlahtos, mencionada en párrafos anteriores.

Los mayordomos entrantes y salientes contratan simbólicamente a uno de estos personajes muy
respetados en la comunidad. a los discursos formales en lengua náhuatl siguen una lluvia de flores y el intercambio de bastones e imágenes.

La vitalidad de la lengua náhuatl no sólo se aprecia en las fiestas importantes del pueblo sino en la cotidianidad. La usan para todas las actividades comunicativas desarrolladas fuera y dentro de sus casas que no corresponden a instituciones nacionales (iglesia, presidencia, escuela) donde
impera el español sin embargo hoy todos, sin importar su edad, hablan ambas lenguas (98% de la
población) (García, chilaca y Pérez, 1998): mexicano (como ellos le nominan) y español. 

La entrada de la escuela federal en 1930 fue un parteaguas en la vitalidad que la lengua náhuatl tenía hasta ese momento. Los abuelos y algunos padres recuerdan haber sufrido mucho porque no entendían lo que les enseñaban; además de que les prohibían hablar en su lengua materna. ante estas acciones pensaron la necesidad de que sus nuevas generaciones hablaran primero el español y luego náhuatl (Muñoz y Podestá, 1988, pp. 90 y 94). Los niños con quienes trabajamos son el producto de este cambio de actitud de sus progenitores. comprenden la lengua que escuchan hablar a sus padres y
abuelos pero no la producen, mayoritariamente, con soltura; son bilingües incipientes pasivos en
náhuatl. 

Es interesante cómo los niños traducen la narrativa oral que sus abuelos les transmiten y la
relatan en español. Los padres dicen que entre los 10 y 15 años (Podestá, 2000a, p. 40) ya la podrán
“pronunciar”. en la actualidad, este conflicto lingüístico náhuatl-español nos muestra la progresión
que la lengua indígena tendrá en unos años, aunque muchos adolescentes migrantes comentan
que al llegar a nueva York usan mucho la lengua náhuatl entre los paisanos, a manera de guardar
secretos y comunicarse en privado. Las futuras generaciones no sólo conocen la cultura nacional, en
gran medida aprendida a través de la televisión o por sus viajes frecuentes a mercadear a la ciudad
de atlixco y al aeropuerto de la ciudad de México donde reciben a sus parientes, sino por la escuela, donde viven el racismo en carne propia. Los maestros subrayan a diario la importancia de esta
institución porque si asisten podrán “progresar”, “saldrán adelante”, serán capaces de hacer cosas
diferentes de las impuestas por su destino: ser campesinos. aunque sus promedios y participación
en clase son muy buenos —esto dicho por los propios maestros—, la mayoría de los niños aman el
campo. 

Cuando hay periodos vacacionales se aprecia el júbilo demostrado de irse desde la mañana.
conciben el campo como un lugar de trabajo pero también de juego; se divierten con los animales,
trepan a los árboles, etc. La obligatoriedad de la escuela “parecería” interrumpir las responsabilidades que éstos tienen asignadas desde pequeños: dar de comer a los animales, cortar leña, ir al
campo, para el caso de los niños; preparar el nixtamal, ir al molino, hacer tortillas, barrer, lavar,
actividades propias de las niñas. a su formación se suma, además, la información proporcionada por sus parientes desde los estados Unidos. Poseen una visión nacional e internacional del mundo
a pesar de vivir en un pueblo, y tienen a su alcance tres lenguas: español, náhuatl e inglés, así como
la cultura local, nacional y global.