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El Día de Muertos: Un Abrazo a la Memoria

 El Día de Muertos: Un Abrazo a la Memoria


El Día de Muertos es una vibrante tradición mexicana que transforma la pena en celebración. Más que un luto, es un acto de amor y encuentro, donde la costumbre ancestral se fusiona con la fe.

La ofrenda, con su arco de cempasúchil, el aroma del copal, el pan de muerto y las fotos, es el portal para que nuestros seres queridos vuelvan. Por un par de días, la vida y la muerte conviven, recordándonos que el verdadero fin no es el olvido. Honrar a quienes partieron es afirmar que su legado perdura, manteniendo su espíritu vivo a través del recuerdo y la fiesta comunitaria. Es una hermosa lección sobre cómo encarar la finitud con alegría y respeto.


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Santa Maria Magdalena Yancuitlalpan, vista y escrita por un Investigador.

Santa Maria Magdalena Yancuitlalpan, vista y escrita por un Investigador.

(Parte 1)



Para llegar al pueblo de santa María Magdalena Yancuitlalpan es necesario trasladarse a la ciudad de atlixco, misma que a principios del siglo xx fue un importante centro textilero. De allí nos dirigimos a la cabecera del municipio de tochimilco por una carretera que durante treinta años fue de terracería y que apenas se pavimentó en 1992. 
Tochimilco fue importante en la época colonial, lo notamos por los edificios antiguos y su templo; la vía del tren llegaba hasta el lugar para recoger la producción de aguardiente. tochimilco y la Magdalena estaban comunicados por una vereda que posteriormente se convirtió en un estrecho camino, hoy en día mejorado para facilitar un posible desalojo en caso de que haga erupción el volcán Popocatépetl.
 A pesar de contar con vías de comunicación y transporte público, que proliferó al pavimentarse la carretera (antes el autobús llegaba dos veces por semana, sólo los días de plaza), al llegar a la Magdalena se tiene la sensación de resguardo, de lejanía, de retiro. esto también se debe a que dista sólo ocho kilómetros del cráter del volcán, la segunda altura más importante de México. 
Sus habitantes son parte indisociable del coloso, viven con intensidad todos sus movimientos y sus bondades, por estar “incrustados” en sus faldas. Las pronunciadas barrancas que atraviesan al pueblo lo sujetan a manera de brazos por don Gregorio, bautizado así desde siempre, tienen acceso a todo: alimento, ricas tierras abonadas por los constantes minerales de sus recientes erupciones, agua de sus prolíficos veneros o “amaloyas”, y a los deshielos frecuentes de las nieves que lo cubren cada vez que llueve, así como a los bosques que explotan en las partes comunales que les corresponden. aunque la tala de madera fue una actividad importante dos décadas atrás, y el ruido ensordecedor de las motosierras inundaba el pueblo por las noches, hoy esta fuente de ingreso ha disminuido hasta casi desaparecer. en sus ejidos y en sus propiedades privadas, los pocos hombres que hoy habitan la Magdalena y algunas de sus mujeres cultivan alimentos, principalmente frutas, verduras y flores destinadas al consumo y al comercio en los mercados. Los niños también son incorporados a todas las actividades.


En las últimas dos décadas se ha incrementado la migración a nueva York de hombres y jóvenes que trabajan para enviar remesas a sus familiares. esto introduce a los niños en el conocimiento de una nueva cultura, primero a través de lo contado por sus familiares y luego por las fotografías, postales y filmaciones que les envían. en los dibujos que les solicité hacer sobre nueva York pude percibir que han internalizado aspectos fundamentales de esta nueva cultura a pesar de que ellos no han visitado esa ciudad. Los abrigos que se utilizan en el invierno, la iluminación potente que alumbra las calles de esa inmensa urbe, los rascacielos con antenas parabólicas, el servicio de taxi.
Pero a diferencia de su pueblo, al que pintan como una totalidad, sus dibujos se refieren a una pequeñísima parte de la inmensa ciudad; muestran una o dos calles en terreno plano, de igual manera que cuando dibujan las ciudades de atlixco o de México. en estos dibujos sobresale la incorporación de elementos propios como macetas con flores graficadas encima de los altos techos de los rascacielos, el sol brillante y un espectro de colores fuertes y variados que no parece distinguir un espacio de otro.

Comparten la riqueza de las laderas del volcán diversos pueblos de origen mexica que se
comunican por caminos y brechas de terracería. al este se asientan los poblados de san Pedro
Benito Juárez, san Juan Ocotepec, Huexocoapan y el ejido de tochimilco; al oeste, la Hacienda de
cuilotepec, tepanapa y san Martín Zacatempan, y al sur, a sólo dos kilómetros de la cabecera del
municipio, tochimilco. salvo esta última localidad, el resto habla la lengua náhuatl.

A pesar de su cercanía con la ciudad de atlixco, la Magdalena ha conservado el uso de la
lengua náhuatl de manera notoria respecto del resto de los pueblos colindantes: los niños así nos
lo dijeron: “Luego dicen que nosotros nada más hablamos en náhuatl”. a pesar de que geopolíticamente pertenecen a la región de atlixco, en la realidad no es así: “ellos (los de la ciudad de atlixco) dicen que somos puebleños”, “son más orgullosos de cómo vestirse, se ponen ropa más
cara y nosotros no… así andamos con ropa así rompido con algún con agujeritos”. si a ustedes
les preguntan de dónde son, ¿qué contestan?: “Que somos de la Magdalena Yancuitlalpan”, ¿y por
dónde queda?: “cerca del volcán, más abajo”. a la cuestión de: ¿Ustedes pertenecen a atlixco?, responden: “no, porque ellos se sienten más por vivir en la ciudad, hay muchas diferencias”. “Los de
atlixco se sienten más orgullosos porque dicen que ellos no trabajan en el campo y nosotros sí…”
como se percibe, los niños manifiestan conciencia de las relaciones identitarias de acuerdo con
el espacio ocupado, de las representaciones sociales de quienes viven en la ciudad sobre lo indio, 
y delimitan con agudeza sus fronteras culturales.


La fuerza de la lengua y la cultura náhuatl es evidente en esta población: en la preferencia  comunicativa diaria, en el uso de su ropa tradicional y en la práctica de una serie de rituales propios de la cultura náhuatl, como el huehuetlahtolli (de huehue, “anciano”, y tlahtol, “palabra”), así como
en la contratación de los conocedores de la palabra antigua, de los que aconsejan tal como se hacía
antaño en la cultura náhuatl, ancianos consejeros representantes de la antigua filosofía moral (Leónortilla, 1985; León-Portilla y silva, 1991; Muñoz y Podestá, 1994). Hoy podemos ver la actuación de los huehuetlahtos en las ceremonias importantes de los ciclos clave de la vida: en los bautizos, en las bodas, en las mayordomías, en los funerales.

En lengua náhuatl Yancuitlalpan significa “suelo nuevo” (de yancuic, “nuevo”, y tlalpan, “suelo”)

(Muñoz y Podestá, 1994). este pequeño pueblo se caracteriza por sus calles de tierra que se encuentran en subida, por sus casas de adobe que se distinguen de las nuevas construcciones de ladrillo y bloques de cemento, hechas por los migrantes. La iglesia, que cuenta con un gran atrio, se ubica en el centro y comparte el mismo predio con el panteón. continúa la escuela federal66 de dos pisos y luego la presidencia auxiliar a unos pasos de allí ubicaron el jagüey donde lavan buena parte de las mujeres. a un costado de muchas casas del centro se encuentran canales de piedra, paralelos al
camino, por donde pasa el agua que viene de los manantiales. esta localidad, de 2 56968 habitantes
(inegi, 2000), tiene una larga historia.

Según cuentan niños y adultos, este pueblo se originó como resultado de un éxodo de los
habitantes de Huexocoapan, quienes fueron expulsados de allí por un rico hacendado. Portaban la
imagen de santa María Magdalena cuando llegaron a Ocopetlayuca (hoy tochimilco), donde solicitaron un lugar para asentarse; les concedieron unos terrenos que ellos llamaron “asoleadero de
los leones”, ya que allí acudían animales del bosque a comerse tanto a la gente como a los animales
domésticos. 

Por esta razón los enviaron a habitar dichos parajes. sus actuales habitantes afirman
que las tierras les fueron otorgadas en 1539 por el ilustre conde de tendilla. Más adelante, en el año
de 1609, por real cédula, el virrey don Luis de Velasco garantizaba a la comunidad la posesión de
estas tierras y aclaraba los límites fronterizos entre los pueblos de Yancuitlalpan y san Pedro Benito
Juárez. estos datos constan en uno de los libros de la presidencia auxiliar del pueblo, a decir de uno
de los vecinos que tomó nota de los sucesos más relevantes; actualmente no permiten su lectura.

Como ya se dijo, la imagen de santa María Magdalena los protege y acompaña a lo largo de su éxodo convirtiéndose en la santa patrona del pueblo. cada 22 de julio la veneran en la fiesta principal. Los candidatos a mayordomos se proponen ellos mismos para hacerse cargo de la organización;
son escogidos el domingo siguiente al 12 de diciembre en el atrio de la iglesia, de acuerdo con su
disposición y solvencia económica. además de esta fiesta principal, los mayordomos deben organizar otras festividades religiosas como el segundo viernes de cuaresma y el 12 de diciembre, día de
la Virgen de Guadalupe. 

En este pueblo la religión católica ocupa un lugar central. Para los cambios de mayordomos no puede faltar la figura de los huehuetlahtos, mencionada en párrafos anteriores.

Los mayordomos entrantes y salientes contratan simbólicamente a uno de estos personajes muy
respetados en la comunidad. a los discursos formales en lengua náhuatl siguen una lluvia de flores y el intercambio de bastones e imágenes.

La vitalidad de la lengua náhuatl no sólo se aprecia en las fiestas importantes del pueblo sino en la cotidianidad. La usan para todas las actividades comunicativas desarrolladas fuera y dentro de sus casas que no corresponden a instituciones nacionales (iglesia, presidencia, escuela) donde
impera el español sin embargo hoy todos, sin importar su edad, hablan ambas lenguas (98% de la
población) (García, chilaca y Pérez, 1998): mexicano (como ellos le nominan) y español. 

La entrada de la escuela federal en 1930 fue un parteaguas en la vitalidad que la lengua náhuatl tenía hasta ese momento. Los abuelos y algunos padres recuerdan haber sufrido mucho porque no entendían lo que les enseñaban; además de que les prohibían hablar en su lengua materna. ante estas acciones pensaron la necesidad de que sus nuevas generaciones hablaran primero el español y luego náhuatl (Muñoz y Podestá, 1988, pp. 90 y 94). Los niños con quienes trabajamos son el producto de este cambio de actitud de sus progenitores. comprenden la lengua que escuchan hablar a sus padres y
abuelos pero no la producen, mayoritariamente, con soltura; son bilingües incipientes pasivos en
náhuatl. 

Es interesante cómo los niños traducen la narrativa oral que sus abuelos les transmiten y la
relatan en español. Los padres dicen que entre los 10 y 15 años (Podestá, 2000a, p. 40) ya la podrán
“pronunciar”. en la actualidad, este conflicto lingüístico náhuatl-español nos muestra la progresión
que la lengua indígena tendrá en unos años, aunque muchos adolescentes migrantes comentan
que al llegar a nueva York usan mucho la lengua náhuatl entre los paisanos, a manera de guardar
secretos y comunicarse en privado. Las futuras generaciones no sólo conocen la cultura nacional, en
gran medida aprendida a través de la televisión o por sus viajes frecuentes a mercadear a la ciudad
de atlixco y al aeropuerto de la ciudad de México donde reciben a sus parientes, sino por la escuela, donde viven el racismo en carne propia. Los maestros subrayan a diario la importancia de esta
institución porque si asisten podrán “progresar”, “saldrán adelante”, serán capaces de hacer cosas
diferentes de las impuestas por su destino: ser campesinos. aunque sus promedios y participación
en clase son muy buenos —esto dicho por los propios maestros—, la mayoría de los niños aman el
campo. 

Cuando hay periodos vacacionales se aprecia el júbilo demostrado de irse desde la mañana.
conciben el campo como un lugar de trabajo pero también de juego; se divierten con los animales,
trepan a los árboles, etc. La obligatoriedad de la escuela “parecería” interrumpir las responsabilidades que éstos tienen asignadas desde pequeños: dar de comer a los animales, cortar leña, ir al
campo, para el caso de los niños; preparar el nixtamal, ir al molino, hacer tortillas, barrer, lavar,
actividades propias de las niñas. a su formación se suma, además, la información proporcionada por sus parientes desde los estados Unidos. Poseen una visión nacional e internacional del mundo
a pesar de vivir en un pueblo, y tienen a su alcance tres lenguas: español, náhuatl e inglés, así como
la cultura local, nacional y global.

Video "Encuentro de miradas" Yancuitlalpan


Video original disponible en YouTube



Monografia La Magdalena Yancuitlalpan (Linderos)


















                                               Monografía La Magdalena Yancuitlalpan
AÑO DE 1609
TÍTULOS DE TIERRAS DEL FONDO LEGAL DE LOS NATURALES DEL PUEBLO DE SANTA MARIA MAGDALENA YANCUITLALPAM DE LA JURISDICCIÓN DE ATLIXCO
POR SUPERIOR MANDATO
EN EL NOMBRE DE DIOS SEPAN CUANTOS ESTA CARTA VIERON COMO YO EL LICENCIADO DON JOSÉ DE LA SECADA Y MATIENZO COMO PROCURADOR GENERAL DE LOS NATURALES DEL PUEBLO DE LA MAGDALENA YANCUITLALPAM, PRESENTÓ AL EXCELENTÍSIMO SEÑOR VIRREY DE LA NUEVA ESPAÑA, UNA REAL CÉDULA DE SU MAJESTAD QUE ES DEL TENOR SIGUIENTE:
EL REY, DON LUIS DE VELASCO, MARQUES DE SALINAS NUESTRO VICE REY GOBERNADOR Y CAPITÁN GENERAL DE LA NUEVA ESPAÑA Y PRESIDENTE DE MI AUDIENCIA REAL Y CANCILLERÍA QUE RESIDE EN LA CIUDAD DE MÉXICO, SABED QUE POR PARTE DE LOS NATURALES DEL PUEBLO DE LA MAGDALENA YANCUITLALPAM SE NOS HA HECHO MUY CUMPLIDA Y CABAL RELACIÓN DE QUE TIENEN FUNDADO SU PUEBLO EN SOLARES QUE LES DIO SU ILUSTRE ANTECESOR EL CONDE DE TENDILLA HACIA EL AÑO DE 1539, PERO QUE HAN TENIDO Y TIENEN DISCORDIA CON LOS NATURALES DEL PUEBLO DE SAN JUAN CUACO, POR QUE EN SUS TERRENOS PASTEAN CIERTAS OVEJAS QUE LE SON PERJUDICIALES Y ADEMÁS HAN DADO EN SEMBRAR CIERTAS CEMENTERAS QUE NO LES PERTENECE POR ESTAR COMPRENDIDAS DENTRO DE LOS LINDEROS DE ESTE PUEBLO PERO LO CUAL PROVIENE DE NO TENER MARCADOS EN REGLA LOS LINDEROS DE SUS LEGITIMAS PERTENENCIAS POR ENDE YO OS ENCARGO Y MANDO QUE LUEGO QUE VOS RECIBÁIS ESTA MI REAL CEDULA, HAGÁIS MARCAR DICHOS LINDEROS A LOS CUATRO VIENTOS SEGÚN ES USANZA EN ESOS MIS REINOS Y SEÑORÍOS, DE LA NUEVA ESPAÑA Y DE ELLO Y DE LO QUE RESULTE ME DARÉIS CUMPLIDA CUENTA PARA PROVEER LO QUE HUBIERE LUGAR DE ACUERDO CON LOS SEÑORES DE NUESTRO SUPERIOR CONSEJO DE INDIAS. EN SEVILLA A LOS VEINTICUATRO DÍAS DEL MES DE JUNIO DE MIL SEISCIENTOS NUEVE AÑOS.
YO EL REY POR MANDADO DE SU MAJESTAD DON ANTONIO DE OCAÑA Y MARAÑÓN. SIGNADO CON TRES RUBRICAS.
EN LA GRAN CIUDAD DE MÉXICO CABECERA DE LA NUEVA ESPAÑA Y A EL PRIMER DÍA DEL MES DE NOVIEMBRE DE 1609 COMPARECIÓ EN NUESTRA PRESENCIA EL LICENCIADO DON JOSÉ DE LA SECADA Y MATIENZO, QUIEN COMO PROCURADOR GENERAL DE LOS NATURALES DEL PUEBLO DE LA MAGDALENA YANCUITLALPAM, PRESENTA UNA REAL CÉDULA DE SU MAJESTAD EN LA QUE EL REY NUESTRO SEÑOR HACE MERCED A DICHOS NATURALES DE DARLES CIERTAS GRACIAS DE EJIDOS PARA SU FONDO LEGAL, Y NOS ORDENA LO CONVENIENTE PARA EL SEÑALAMIENTO DE DICHOS EJIDOS MARCADOS A LOS CUATRO VIENTOS SEGÚN Y CÓMO SE USA EN ESTOS REINOS DE NUEVA ESPAÑA.
PARA LA FIEL JURISDICCIÓN REAL MANDATO NOMBRAMOS EN COMISIÓN A NUESTRO ALCALDE MAYOR DE LA VILLA DE ATLIXCO EL CUAL DARÁ POSESIÓN DE DICHAS TIERRAS PREVIAMENTE MEDIDAS DÁNDOME CUENTA DE TODO PARA COMUNICARLO A SU MAJESTAD EN CUMPLIMIENTO DE SU REAL CÉDULA. EL MARQUÉS DE SALINAS. POR MANDO DE SU EXCELENCIA JUAN DE TOVAR MONGROVEDO….
EN EL PUEBLO DE LA MAGDALENA YANCUITLALPAM DE LA JURISDICCIÓN DE ATLIXCO Y A LOS VEINTICUATRO DÍAS DEL MES DE NOVIEMBRE DE 1609 AÑOS, GOBERNANDO LAS ESPAÑAS E INDIAS OCCIDENTALES LA CATÓLICA MAJESTAD DEL SEÑOR DON FELIPE III Y EN SU REAL NOMBRE ESTA NUEVA ESPAÑA EL EXCELENTÍSIMO SEÑOR DON LUIS DE VELASCO MARQUES DE SALINAS Y SIENDO OBISPO DE PUEBLA DE LOS ÁNGELES EL ILUSTRÍSIMO SEÑOR DON FERNANDO DE VILLAGOMEZ YO EL CAPITÁN DON RODRIGO DE TRASLOS CEROS Y ALBURQUERQUE , ALCALDE MAYOR POR SU MAJESTAD DE ESTA VILLA DE ATLIXCO Y SU PARTIDO ASOCIADO A LOS TESTIGOS DE SU IDENTIDAD Y EL ESCRIBANO QUE SUSCRIBE Y DA FE, PASE. EL PUEBLO DE SANTA MARIA MAGDALENA YANCUITLALPAM, PARA COMPLEMENTAR LA REAL CÉDULA DE SU MAJESTAD Y DAR POSESIÓN DE TIERRAS Y AGUAS A LOS NATURALES DE DICHO PUEBLO, REUNIDOS TODOS SUS VECINOS ASÍ HOMBRES COMO MUJERES EN EL ATRIO DE LA IGLESIA DE ESTE PUEBLO A TOQUE DE CAMPANA, YO EL ESCRIBANO LEÍ EN ALTA VOZ LA REAL CÉDULA DE SU MAJESTAD Y NO HABIENDO CONTRADICCIÓN SE PROCEDIÓ AL SEÑALAMIENTO DE EJIDOS EN LA FORMA QUE SE DICE Y TOMANDO POR CENTRO EL CEMENTERIO DE LA IGLESIA DE ESTE PUEBLO, MIDE AL NORTE 7216 VARAS CASTELLANAS HASTA LA MONERA QUE PUSIMOS EN EL VOLCÁN EN EL PARAJE QUE SE LLAMAN ATLATEPETLA; AL ORIENTE MEDIMOS 5614 VARAS CASTELLANAS A COLINDAR CON TIERRAS DE LA VENTA HUEXOCUAPAN; AL SUR DIMOS 5775 VARAS CASTELLANAS A COLINDAR CON TIERRAS DEL PUEBLO DEL SEÑOR SAN MARTÍN QUE LLAMAN ZACATEMPAN Y FINALMENTE AL PONIENTE DIMOS CON 4812 VARAS CASTELLANAS A LINDAR CON TIERRAS DE LA VENTA DE CUILOTEPEC, FORMANDO TODA UNA ESTACIÓN DE TIERRA DE UN SITIO DE ESTANCIA DE GANADO MAYOR MÁS 22 CABALLERÍAS DE TIERRA CON EL USO COMÚN Y GENERAL DE SUS AGUAS, PASTOS, ÁRBOLES Y DEMÁS CONTENIDOS EN DICHOS EJIDOS COMO DE SUS LEGITIMAS PERTENENCIAS PUDIENDO USAR COMO USO COMÚN LAS AGUAS DEL DESHIELO QUE BAJAN POR LADERAS Y BARRANCAS QUE ESTÁN DENTRO DE SUS PERTENENCIAS. ENSEGUIDA PROCEDIMOS A DAR POSESIÓN A LOS NATURALES DE ESTE PUEBLO DE TODAS ESTAS TIERRAS DONADAS POR SU MAJESTAD LOS CUALES A LOS CUATRO VIENTOS CORTARON HIERBAS Y TIRARON PIEDRAS EN SEÑAL DE TOMAR POSESIÓN QUIETA Y PACIFICA REAL Y CORPORAL DE ELLAS DE TODO LO CUAL DAMOS EN Y PARA PERPETUA MEMORIA. DON RODRIGO DE TRASLOSCEROS. JUAN DE MARTÍNEZ TESTIGO DIEGO DE LOS CABOS TESTIGO. ANTE MI TRISTÁN DE ALZURES ESCRIBANO REAL Y PUBLICO.


(Documento proporcionado por la presidencia auxiliar de La Magdalena Yancuitlalpan)

Datos Generales (Yancuitlalpan) Segun INEGI.


LA MAGDALENA YANCUITLALPAN se ubica en el estado mexicano de Puebla en el municipio de Tochimilco.
Localizado en una altura de 2204 metros, LA MAGDALENA YANCUITLALPAN brinda hogar para 2210 habitantes de cuales 1026 son hombres o niños y 1184 mujeres o niñas. 1372 de la población de LA MAGDALENA YANCUITLALPAN son adultos y 279 son mayores de 60 años. Sobre acceso al seguro social disponen 624 habitantes.
Escolaridad en LA MAGDALENA YANCUITLALPAN
Aunque 124 personas entre los de 15 y más años de edad no visitaron la escuela solo unos 173 no saben leer ni escribir bien. En comparación dentro del grupo de los jóvenes entre 6 y 14 años solo el pequeño numero de no tiene educación escolar. Así el tiempo mediano en cual un habitante de LA MAGDALENA YANCUITLALPAN visita la escuela resulta en 5 años
Hogares y viviendas en LA MAGDALENA YANCUITLALPAN
492 hogares en LA MAGDALENA YANCUITLALPAN equivalen a 492 viviendas habitables de cuales 20 consisten de un cuarto solo y 176 tienen piso de tierra.
De todas las viviendas en LA MAGDALENA YANCUITLALPAN con 359 la gran mayoría tiene instalaciones sanitarias fijas y 236 son conectados a la red publica. Sobre luz eléctrica disponen 478 viviendas. 19 hogares tienen una o más computadoras, 59 tienen una lavadora y la gran cantidad de 389 disfruta de una o más televisiones propias.
Geodata de LA MAGDALENA YANCUITLALPAN
La latitud (decimal) de LA MAGDALENA YANCUITLALPAN es 18.910833 y la longitud en el sistema decimal es -98.589444.
En el sistema DMS la latitud es 185439 y la longitud es -983522
Para referenciar estos datos se menciona la fuente como INEGI, en internet www.inegi.com.mx

Breve historia del asentamiento de Yancuitlalpan



Según cuentan niños y adultos, este pueblo se originó como resultado de un éxodo de los habitantes de Huexocoapan, quienes fueron expulsados de allí por un rico hacendado. Portaban la imagen de Santa María Magdalena cuando llegaron a Ocopetlayuca (hoy Tochimilco), donde solicitaron un lugar para asentarse; les concedieron unos terrenos que ellos llamaron “Asoleadero de los leones”, ya que allí acudían animales del bosque a comerse tanto a la gente como a los animales domésticos. Por esta razón los enviaron a habitar dichos parajes. Sus actuales habitantes afirman que las tierras les fueron otorgadas en 1539 por el ilustre Conde de Tendilla. Más adelante, en el año de 1609, por Real Cédula, el virrey don Luis de Velasco garantizaba a la comunidad la posesión de estas tierras y aclaraba los límites fronterizos entre los pueblos de Yancuitlalpan y San Pedro Benito Juárez. Estos datos constan en uno de los libros de la presidencia auxiliar del pueblo, a decir de uno de los vecinos que tomó nota de los sucesos más relevantes; actualmente no permiten su lectura

La Magdalena Yancuitlalpan festeja al Señor del Pueblo

“Una fiesta que nos invita a la reflexión y conversión”

Como cada año, fieles de la Magdalena Yancuitlalpan y comunidades aledañas, celebraron la fiesta en honor al Señor del Pueblo, una milagrosa imagen de Cristo crucificado cuya solemnidad se conmemora el segundo viernes de Cuaresma.

Con el Xochipitzautl, danza tradicional de esta comunidad, que pertenece a la Parroquia de Tochimilco y que se ubica a tan sólo unos kilómetros del cráter del Volcán Popocatépetl, cientos de feligreses recibieron al Arzobispo de Puebla, Mons. Víctor Sánchez Espinosa, que por invitación del párroco, P. Miguel Campos Robles, asistió para presidir la ceremonia principal.

"La fiesta del Señor del Pueblo es muy concurrida, la gente viene a venerarlo de muchos lugares cercanos, le guardan una gran devoción, pero además es una fiesta enmarcada en el tiempo de Cuaresma y nos invita a la reflexión y reconciliación para llegar a la Pascua de resurrección", comentó en entrevista el párroco de Tochimilco. La Cuaresma, dijo, es un tiempo de oración y penitencia, "no de tristeza, pero sí de recogimiento para preparar nuestro corazón a los misterios de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo".

Apoyado en la tradición oral, transmitida especialmente por personas mayores, relató el P. Campos Robles, se sabe que en los inicios de esta junta auxiliar, un grupo de hombres transportaba la imagen del Señor del Pueblo de la capital poblana a una parroquia de la Diócesis de Cuernavaca. Al pasar por Yancuitlalpan, los sorprendió la noche, se detuvieron a descansar y al día siguiente, cuando quisieron continuar su camino, ya no pudieron mover la imagen porque pesaba mucho, la gente se enteró de este hecho, y no dejaron que se la llevaran, le tomaron tal aprecio, que decidieron entronizarla en su templo y nombrarlo su segundo patrón.